martes, 28 de enero de 2014

ENFERMEDADES COMUNES DE LAS COBAYAS


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PROBLEMAS ASOCIADOS AL ALOJAMIENTO, su jaula

Un consejo que se da con frecuencia tras adquirir una cobaya es dejarla en un sitio preferentemente alto donde nos pueda ver durante mucho tiempo y retirarle el refugio para que no se pueda esconder y “se acostumbre antes a nosotros”. Hemos de pensar que aunque la cobaya sea muy joven, ya normalmente llega al hogar con un estrés crónico importante desde su nacimiento motivado por destetes traumáticos, viajes sucesivos en muchos casos de cientos o miles de kilómetros, densidades de animales muy elevadas y  creación y destrucción de grupos de animales completamente aleatorios. Por todo ello en cuanto el animal llegue al hogar definitivo debería de poder disfrutar de un período (de días a semanas) de tranquilidad en un ambiente lo más tranquilo posible y con un refugio que pueda usar a voluntad. Así conseguiremos un período de adaptación más corto, menos traumático y sobre todo con unos niveles de estrés menores, lo cual no afectará al nivel de defensas del animal.   Es muy frecuente que secundario a una inmunodepresión secundaria a estrés por catecolaminas las cobayas jóvenes desarrollen patologías al poco de llegar a casa como dermatophytosisen distintas localizaciones o candidiasis en el rinarium (imagen 29), también son relativamente frecuente las sarnas, especialmente por Trixacarus caviae, si han estado alojadas en grandes densidades. El tratamiento de este ácaro puede llegar a ser complicado necesitando unas dosis de ivermectina de hasta 0,8 mg/kg sc semanal o de selamectina de 30 mg/kg 2 (por problemas de reabsorción característicos de la especie).
Aunque las cobayas se pueden adaptar a compartir espacio con otras mascotas como los conejos, son altamente susceptibles a infecciones por Bordetella bronchiseptica, provocando neumonías, rinitis y otitis sobre todo. Debemos evitar el contacto de las cobayas con especies potencialmente portadoras de Bordetella en las fosas nasales, como conejos, perros o primates no humanos.



Imagen 29: candidiasis en el rinarium de una cobaya recién adquirida evidenciada mediante tinción de hematoxilina/eosina (microfotografía, 40X).
Las cobayas normalmente presentan restos de comida parcialmente masticada en la cavidad oral, esto puede dificultarnos la exploración de la misma con el otoscopio (deberemos de limpiarles antes con un bastoncillo o hisopo), pero también tiene otras implicaciones que pueden tener graves resultados, como la obstrucción de la boquilla del bebedero impidiendo la caída del agua y provocando deshidrataciones. Debemos vigilar la limpieza y viabilidad de las válvulas y sistemas de goteo de los bebederos frecuentemente.
Las cobayas producen gran cantidad de heces poco olorosas y orina, esto puede hacer que la frecuencia de cambio del substrato no sea la adecuada (como mínimo una vez por semana de todo el substrato), provocando problemas de pododermatitis (imagen 30) y neumonías por acúmulo de amonio ya descritos para conejos. Una combinación de mal substrato con vida sedentaria y sobrepeso puede llevar a una alteración de los puntos de carga sobre las palmas y plantas de los pies, provocando la aparición de callos dérmicos que a su vez siguen alterando todavía más los puntos de apoyo y provocando pododermatitis que en ocasiones pueden estar tan avanzadas como para provocar osteomielitis y comprometer la vida del animal. Normalmente el patógeno involucrado es Staphylococcus aureus solo o en combinación con otras bacterias. También pueden provocar estas alteraciones en los puntos de carga de las extremidades un sobrecrecimiento de las uñas hacia el exterior o formando espirales. Por ello debemos informar a los propietarios de la importancia de revisar frecuentemente las uñas, manos y pies de estos animales.
El diagnóstico es en base a las lesiones junto con la anamnesis y estudio radiográfico para comprobar si hay afección ósea. El tratamiento es en base a una buena antibioterapia (recordemos la regla del PLACE, las cobayas son más sensibles a las enterotoxemias por antibioterapia incluso que los conejos), antiinflamatorios, vendajes descompresivos con apósitos hidrocoloides si es necesario (p.e. Varihesive apósito hhidrocoloide®), Tintura de Benjui para inducir un buen estrato córneo epidérmico y una combinación de un buen substrato, higiene y ejercicio para promover la circulación venosa en estas zonas tan distales.


Imagen 30: pododermatitis bilateral en las extremidades anteriores de una cobaya, nótese la gran inflamación palmar de la mano izquierda en comparación con la contralateral y la profundidad de la úlcera.
Otra patología asociada a un mal manejo y que también es muy frecuente en conejos y chinchillas es el síndrome de parada digestiva o íleo paralítico (imagen 31). Su etiología es multifactorial, puede estar producida desde por otras patologías concominantes a procesos dolorosos o estrés por obras en el hogar o alrededores, visitas de personas desconocidas o perros y gatos, viajes etc. El éxito del tratamiento depende en gran parte de la precocidad con la que se trate, la base del tratamiento es analgesia (es intensamente doloroso) tanto con antiinflamatorios no esteroideos como por opiáceos, antibioterapia teniendo especial cuidado con las bacterias anaerobias fermentadoras y procinéticos específicos para cada tramo gastrointestinal: metoclopramida para el estómago y duodeno, ranitidina para el intestino delgado y cinitaprida para el ciego e intestino grueso. Puntualmente tendremos que trocarizar el intestino grueso o el ciego e instaurar sondas nasogástricas para el tratamiento del timpanismo gástrico y administrar dieta forzada. Se recomienda como dieta para sondar el producto de la casa Oxbow® critical care hervibore fine, si bien en conejos por no llegar a un tamaño de fibra de 2mm no estimula el peristaltimso inverso para la formación de cecotrofos. En cuanto sea posible pasaremos a forzar Oxbow® critical care herbivore, a razón de 1ml/100g de peso vivo, siempre con jeringas de 1ml para una administración más fácil a través del diastema y sin ejercer demasiada presión que podría conllevar neumonías por aspiración.

Imagen 31: radiografía de cobaya con parada gástrica inicial, obsérvese el gran timpanismo presente que comprime la cavidad torácica e incluso llega a desplazar a los riñones.
PROBLEMAS DERIVADOS DE UNA MALA DIETA
Además de los descritos para los conejos como especie tipo, hay que añadir el escorbuto o hipovitaminosis C (Imagen 32) aunque su prevalencia es muy baja en la actualidad (el ponente nunca presenció un caso). EL diagnóstico se basa en la sintomatología clínica: diarrea, alopecia, artritis y rechazo a moverse, pododermatitis… si la mascota está más de dos semanas sin ingerir vitamina C los síntomas van empeorando:  gingivitis y petequias en la mucosa oral, anemia, debilidad, parálisis del tercio posterior, caída de dientes, hemorragias cutáneas y musculares, debilidad ósea. Una buena anamnesis prestando especial atención a la dieta del animal es fundamental. El tratamiento sería vitamina C 50 mg/kg sc im hasta remisión de los síntomas, en ese momento pasaremos a ácido ascórbico oral a la misma dosis hasta ir bajando a la dosis diaria habitual, a mayores tratamiento de soporte necesario para cada paciente: antiinflamatorios, dieta forzada, fluidoterapia…


Imagen 32: artritis y pododermatitis  por hipovitaminosis C en una cobaya (fuente: vetbook.org)
Siendo roedores histricomorfos, el síndrome de enfermedad dental adquirida también les afecta, con la particularidad de que al tener una inclinación de las piezas molares de aproximadamente unos 30o, el sobrecrecimiento de las piezas muchas veces más que a la formación de odontofitos lacerantes induce a la formación de auténticos puentes de las piezas premolares y molares inferiores provocando un atrapamiento lingual que literalmente impide a la cobaya deglutir (imagen 33). El tratamiento es el mismo ya descrito para el conejo. Es frecuente que los animales afectados por este proceso presenten pica y a la hora de la exploración descubramos la boca del paciente llena de pelos del propio animal (imagen 34). El pica también se puede desarrollar por dietas además de pobres en fibra (ya de por sí factor de riesgo para la enfermedad dental adquirida), por dietas escasas en minerales, por sobredensidades en el grupo o estrés de distintas fuentes.

Imagen 33: atrapamiento lingual por puente en una cobaya con sobrecrecimiento de los primeros premolares inferiores. A mayores podemos observar un absceso en el paladar blando, inmediatamente dorsal en la imagen al puente de  los premolares.


Imagen 34: bola de pelo extraída de la cavidad oral de una cobaya con sobrecrecimiento de molares.

Las cobayas a pesar de no producir auténticos cecotrofos, suelen ingerir de forma normal heces. Producen dos tipos de heces, unas más ricas en nitrógeno y que son las que suelen ingerir y otras pobres en él.

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